Al tarado que se le ocurrió la idea de pasear 30 radiopatrullas tocando la sirena por la Avenida Apoquindo para dar sensación de seguridad en el vecindario, deberían explicarle que si en lugar de hacer un tren de autos hubiesen parado una patrulla en cada esquina por diez minutos, hubieran tenido treinta calles tomadas para dar seguridad real a la población, y además si cada diez minutos se hubiesen cambiado a la siguiente calle y así durante las horas que la estadística indica la mayor presencia de delincuentes, hubiesen creado una jaula preventiva y disuasoria.

De todas maneras si las leyes dejan impunes a los menores delincuentes, no sirve para nada ninguna medida y todo lo que se hace es pura chacota, se detiene al punga y se le suelta enseguida y otra vez a perseguirlo porque otra vez está delinquiendo.


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