Se tomaron colegios los estudiantes, ¿y qué hicieron mientras estuvieron encerrados en los planteles educacionales?, destruir y robar el mobiliario del colegio.

Los grafiteros del metro eran estudiantes universitarios que destruían el transporte público.

Los estudiantes de las marchas son los que destruyeron los paraderos, las señaléticas, los semáforos y saquearon las tiendas a su paso.

El gobierno tiene a medio millón de menores desatendidos sin escolarizar tirados en las poblaciones y tiene al Sename convertido en una pocilga de la india.

La juventud de Chile presenta los niveles más altos de alcoholismo, drogadicción, enajenación mental y suicidios del planeta.

La juventud de Chile no entiende de deberes y únicamente reclama derechos.

Chile tiene un gran problema, porque la juventud de Chile es lo que dará forma al país los años venideros y si es ésta la generación que tomará las riendas del país, entonces en futuro de Chile ya se adivina.


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