¡En serio, hay 30 mil delincuentes en una marcha de cien mil personas!, ¿Están libres 30 mil delincuentes porque los detienen y los sueltan, continuando con la puerta giratoria para reírse del Estado de derecho?
¿Acaso se llenó de derechos a la juventud, y no se les inculcó ningún deber cívico ni se les hizo responsables y personas de bien?

El Estado proporciona derechos y protección para los delincuentes y se olvida de las víctimas que ni siquiera atiende gratis en un hospital cuando son heridas por causa de un hecho delictivo, ni les brinda un abogado gratis para querellarse contra el delincuente.

Ni siquiera se persigue de oficio a los delincuentes sin mediar denuncia por parte de la víctimas.

El Estado de calamidad que ahoga a la sociedad chilena tiene dos orígenes, una crisis de valores y una protección al delincuente que se les fue de las manos. Pero la cosa sigue a peor, cuando avanzan en prohibir fumar tabaco y autorizan cultivar y fumar marihuana cuando está demostrado que los daños neuronales en los consumidores son irreversibles.


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