Con la excusa ecologista han montado una campaña de imagen para dejar de dar “gratis” las bolsas de plástico y cobrarlas.
¡A ver, ladrones!, si una bolsa cuesta equis y dejan de dármela, me tendrán que descontar el importe de las mismas que no me llevo en una compra.
Resulta que se quedan con el dinero de las bolsas, que suma al año millones en la moneda que sea, y además como si fuera poco, te venden bolsas a un precio superior si las quieres.
El ecologismo ladrón de los supermercadistas no responde al motivo por el cual el plástico de los envoltorios de todos los productos que hemos comprado no está afecto a la retirada por motivos ecológicos.