Parece un chiste, pero es que con los impuestos socorren a la Banca, y por causa del agujero fiscal producido por la descomunal inyección, el Estado se ve obligado a pedir préstamos a la Banca, a altísimo interés, para poder afrontar los pagos corrientes del Estado y los de vencimiento de deuda.
Visto de otra manera, es lo mismo que si vaciamos los bolsillos de las arcas del Estado para acudir en auxilio de las entidades financieras y luego se lo pedimos prestado a un alto interés.
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Ésto no es una estafa, es un robo, un asalto al Estado mientras todos los borregos están distraídos drogados o mirando el fútbol.
De todas maneras la salida ya está inventada y consiste en apropiarse de los fondos de la seguridad social, fondos de pensiones privados y públicos, hacer una quita de la deuda, repactar y posponer la deuda y devaluar, ¡ah!, pero no pueden devaluar la monedita envenenada del Euro, ¡vaya, vaya!