
La selección de flaites, que no sabe ni de táctica ni de estrategia, derrotada sin llegar a comprender el porqué.
Llegaron hasta donde pueden llegar los que tienen en la cabeza un músculo en lugar de materia gris.
Fuerza bruta incompetente que es incapaz de interpretar y menos descifrar la encadenada secuencia del juego del adversario para debaratarlo y desarrollar por sorpresa y con destreza el contragolpe e iniciar con astucia el procedimiento armónico ensayado para conquistar la meta.
Metáfora de agitadores y su ejército de flaites que imponen su estulticia arrastrando a los países a la derrota.
Acólitos de panfletos y borregos de carismáticos enrolados para obedecer y jamás para disentir. Miembros y miembras de la secta emocional dan vivas al sentir irracional.