La verdadera debilidad fiscal para el gobierno Griego es el bajo nivel de ingresos fiscales

La tercera mentira es la más perniciosa de todas. Es la afirmación de que el rescate es para el bienestar de los griegos, cuando es un rescate para sanear a los bancos alemanes y franceses, como dice Stiglitz y como muestra la gráfica que encabeza este artículo. Dichos fondos son para mantener los flujos de caja de la gran banca europea, el enfermo grave y cuya salud es lo único que interesa. Porque al BCE y al FMI no le importa que las medidas de austeridad estén asfixiando a varios países y a sus ciudadanos. Los recortes han golpeado fuertemente el gasto público y muchos empleados no han sido pagados durante meses, porque se ha dañado la capacidad de la economía para generar riqueza y pagar los impuestos. Aún así, la modalidad de los CDS castiga duramente al gobierno con los draconianos intereses del 20% anual por los bonos a cinco años, como muestra la gráfica, dando cuenta de la generosidad europea en estos tiempos…