Ante la crítica situación de las economías europea y estadounidense y el riesgo de una nueva recesión mundial, Chile ha comenzado a elaborar un plan de contingencia para hacer frente a eventuales dificultades.
Como parte de las medidas anticrisis, el gobierno llevó a cabo la semana pasada la colocación de bonos por 1.350 millones de dólares en la bolsa de Nueva York.
Esta operación tiende a dar mayor estabilidad al peso al internacionalizar la moneda local, y posibilita aumentar los recursos con los que el país podría contar en caso de que el escenario externo se deteriore aún más en los próximos meses.
También proporciona un “benchmark” o marco referencial, el que permitiría a las empresas chilenas acceder a un financiamiento más barato para el desarrollo de sus proyectos de inversión.
El país sudamericano cuenta con la experiencia de la crisis global, que se desató en Estados Unidos a mediados del 2008, cuando el gobierno de la entonces presidenta Michelle Bachelet, aplicó un exitoso plan de 4.000 millones de dólares para reactivar la economía y cuidar el empleo.
Las reservas internacionales de Chile suman más de 26.000 millones de dólares, y su nivel de endeudamiento no es alto, registrando en estos momentos un auge de su economía que se estima crecería este año en torno al 4,5 ó 5%.
El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, ha reiterado que “Chile tiene condiciones excepcionales, pero no estamos blindados ni inmunes a lo que pase en el resto del mundo”, y que el país debe prepararse “para reaccionar frente a una situación externa más compleja”.
Además, ha indicado que el país no requiere de recursos adicionales para financiar futuras reformas, desestimando la petición de la Concertación, la principal coalición opositora, sobre una reforma para un alza impositiva.
Larraín pronosticó que la economía chilena se desacelerará el segundo semestre del año y también el próximo. “En un escenario externo más complicado, crecer en 2012 a tasas de 5% se vuelve cuesta arriba para Chile”, sostuvo.
A fines de este mes debe comenzar en el parlamento el debate del Presupuesto 2012. Ya se ha informado que no se requieren recursos adicionales para ejecutar el plan gubernamental para el año próximo.
El país cuenta con esos recursos porque la economía ha estado creciendo, el precio del cobre se ha mantenido alto (en torno al 4 dólares la libra) y las exportaciones del metal siguen en alza, favorecidas por el gran consumo de China y otros países asiáticos.
Es probable que la discusión sobre el erario nacional tensione aún más las relaciones entre gobierno y oposición, porque el escenario económico es más complejo, y el debate político estaría marcado por las demandas estudiantiles por una reforma de la educación.
No se descarta que la oposición insista en una reforma tributaria para financiar mejoras en educación, desarrollar nuevos programas sociales y también como herramienta para enfrentar la alta desigualdad de la distribución de ingresos en el país.
El gobierno ha planteado que cuenta con los recursos financieros suficientes para cubrir sus planes sociales y garantizar las obras de reconstrucción de los daños ocasionados por el terremoto y maremoto de febrero de 2010.
Los empresarios han indicado que el hecho de que el gobierno haya comenzado a trabajar en un plan de contingencia constituye una señal positiva y oportuna, pero han expresado preocupación ante la posibilidad de que se apruebe un alza de los impuestos a las empresas.
Por su parte, analistas locales han advertido del peligro de que una nueva crisis provoque menos empleo, consumo e inversión, con efectos negativos en el crecimiento del país.
Mientras observan la evolución de la economía internacional, las autoridades chilenas actúan con extrema cautela en la expansión del gasto público y apuestan por un crecimiento de menos de 5% del PIB para 2012, demostrando realismo y previsión ante una nueva debacle global.
Editor: Silvia Gao
15:02:18 2011-09-15 / Xinhua
