La superioridad económica de Chile frente a México se debe a la implementación de políticas sabias y eficaces.
Chile ingresó a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), convirtiéndose en sólo el segundo país latinoamericano- junto a México- que pertenece a este grupo élite de economías avanzadas. La calidad de miembro de tanto Chile como México dentro de la OCDE presenta una oportunidad interesante para comparar la estrategia de desarrollo que han implementado estos dos países durante las últimas cuatro décadas.
Entre Chile y México hay ciertas similitudes, sobre todo la riqueza de los recursos naturales y la dependencia en la exportación de un solo producto básico: el petróleo en México y el cobre en Chile. Sin embargo, Chile y México han implementado estrategias de desarrollo considerablemente distintas, algo que reflejan sus respectivos niveles de riqueza. Por un lado, Chile sigue siendo la excepción al decepcionante rendimiento económico, político e institucional que los analistas usualmente asocian con América Latina. A la vez, México se encuentra en medio de una crisis existencial por la disminución de sus reservas petroleras. y mientras tanto la guerra del estado contra el narcotráfico sigue derramando sangre e impidiendo el crecimiento económico.
Para entender el éxito de un país y el fracaso del otro, es necesario analizar tres factores: la sostenibilidad de las exportaciones, la política fiscal y la demografía.
La sostenibilidad de las exportaciones
Aunque las ganancias de un sólo producto básico exportado forma la base del PIB tanto en Chile como en México, cada país ha usado la riqueza derivada de las exportaciones de una manera distinta. Por su parte, Chile ha utilizado sus vastas ganancias derivadas de la exportación de cobre para invertir en el desarrollo de exportaciones más lucrativas y para implementar políticas fiscales contra-cíclicas durante períodos de recesión. De una manera contraria, México ha agotado sus reservas petroleras y ha desarrollado pocas alternativas.
La manera en que Chile y México han desarrollado la explotación de productos básicos ha tenido un profundo impacto sobre la habilidad de cada país para ejecutar su estrategia de desarrollo. Ambos países dependen en empresas estatales en la operación de los productos básicos más importantes. Sin embarga, Codelco, la empresa minera chilena, ha superado el rendimiento de Pemex, la petrolera mexicana, en cuanto a la planificación de una estrategia de desarrollo a largo plazo.
Actividad minera de Codelco en Chile
Codelco ha fomentado la innovación al invertir en investigación, desarrollo y exploración. Gracias a esta estrategia, Codelco, establecida en 1976, es la empresa minera de cobre más grande del planeta, produciendo 11% del cobre mundial en el 2007 y contribuyéndole 7.4 billones de dólares a la tesorería chilena ese año. En el 2006, las exportaciones chilenas de cobre recaudaron 33.3 billones de dólares, una cifra record, lo cual significó 57% de las exportaciones totales y 23 % del PIB total. Codelco ha intentado ampliar sus operaciones, dedicándole departamentos enteros a la investigación y al desarrollo.
“Chile ha utilizado sus vastas ganancias derivadas de la exportación de cobre para invertir en el desarrollo de exportaciones más lucrativas y para implementar políticas fiscales contra-cíclicas durante períodos de recesión.”
En el 2007, la empresa recibió un préstamo de $2 billones de dólares de liquidez inmediata para lanzar nuevos proyectos. La compañía cuenta con 118 millones de toneladas de reservas, lo cual significa que podría mantener su nivel actual de operación por los próximos setenta años. La exportación de cobre ha sido el motor del crecimiento económico chileno durante las últimas tres décadas, y continuará jugando un papel crítico en el inmediato futuro.
Pemex ha tomado un camino distinto. Incapaz de invertir en innovación o en exploración, la petrolera mexicana no ha descubierto nuevos depósitos de petróleo significantes. Por lo tanto, las reservas petroleras mexicanas se están agotando rápidamente, y algunos analistas predicen que se agotarán dentro de una década. Si esto sucede, el gobierno mexicano se verá hundido en una crisis fiscal masiva, pues los ingresos que recibe de Pemex representan casi el 40% de su presupuesto anual. El agotamiento de las reservas petroleras le impediría al estado proveer servicios de salud, de educación y de bienestar social. Renovar el potencial petrolero mexicano requeriría inversiones significantes por parte del sector privado. Sin embargo, la constitución mexicana prohíbe este tipo de actividad explícitamente. En el cercano futuro, el liderazgo político de México, empezando por el Presidente y las cabezas de los tres partidos políticos más importantes, tendrán que colaborar para implementar reformas urgentes, aunque políticamente impopulares, para permitir la inversión del sector privado en la industria petrolera.
Política fiscal
Chile, en vez de depender de los ingresos de la industria minera para su crecimiento económico, ha invertido sus ganancias con el fin de desarrollar otros productos lucrativos de exportación. El vino representa un buen ejemplo. Hoy en día, Chile es el quinto exportador de vino a nivel mundial. Tras la implementación del tratado de libre comercio con EEUU en el 2004, Chile ha podido competir exitosamente dentro del mercado consumidor más grande del planeta.
“Renovar el potencial petrolero mexicano requeriría inversiones significantes por parte del sector privado. Sin embargo, la constitución mexicana prohíbe este tipo de actividad explícitamente.”
El éxito chileno también se puede atribuir a una política fiscal responsable. Una ley de superávit estructural obliga al gobierno chileno a ahorrar los recaudos de las exportaciones durante períodos de crecimiento para poder implementar políticas contra-cíclicas en épocas de recesión. Esta política le permitió al estado chileno estimular la economía durante la reciente crisis, lo cual mitigó los efectos adversos de la recesión. La Presidenta Michelle Bachelet, cuya popularidad alcanzó el nivel más bajo para cualquier presidente chileno desde el fin de la era de Pinochet a mitades de 2008, terminó siendo vindicada por su hábil manejo de la crisis. Cuando deje el poder, su popularidad se acercará al 80%.
Chile también ha buscado reforzar sus exportaciones de recursos básicos al establecer vínculos sólidos con las economías emergentes de Asia y el Pacífico, incluyendo China, Corea del Sur, Japón y Ausralia. Chile ha firmado tratados de libre comercio con cada uno de estos países en los últimos siete años.
Al diversificar su portafolio de inversiones, implementar una política fiscal responsable y enfocada hacia el futuro y al buscar competir dentro de mercados emergentes, Chile ha reforzado su crecimiento en los últimos años.
México, pese a haber pasado una serie de reformas, no se ha movido de una manera tan eficiente como Chile para reinvertir los recaudos de productos básico en sectores con una alta tasa de rendimiento. Tras una crisis de deuda en 1982, México actuó para liberalizar su economía, adoptando muchas de las reformas propuestas por el “Consenso de Washington.” En 1994, México, junto a EEUU y Canadá, se unió al Tratado de Libre Comcercio del Norte (NAFTA), un acuerdo revolucionario que, por la primera vez, unió a tres economías avanzadas. Pero, tras la crisis mexicana de 1994 y las recesiones en EEUU de 2001 y de 2008-2009, la economía mexicana no ha podido mantener un nivel satisfactorio de crecimiento.
“Al diversificar su portafolio de inversiones, implementar una política fiscal responsable y enfocada hacia el futuro y al buscar competir dentro de mercados emergentes, Chile ha reforzado su crecimiento en los últimos años.”
Aunque la pobreza se ha disminuido, persiste una enorme desigualdad, particularmente en los centros urbanos e industriales y en las comunidades rurales que dependen de la agricultura. Además, los problemas políticos han impedido que se implementen reformas claves, principalmente la reforma que permitiría la inversión del sector privado en el área petrolera. La falta de inversión ha impedido la innovación, lo cual no le permite a la tesorería mexicana recaudar fondos que podría invertir en investigación y desarrollo, educación, infraestructura y otros servicios que son vitales para los intereses económicos de la nación a largo plazo.
Otra debilidad de México es su dependencia excesiva en EEUU. Pese a haber concluido más de 30 tratados de libre comercio con otros países, México sigue enviando la mayoría de sus exportaciones a EEUU. En el 2007, EEUU compró casi 230 billones de dólares de bienes y servicios mexicanos, lo cual representó más de 80% de las exportaciones mexicanas ese año.
“Una gran debilidad de México es su dependencia excesiva en EEUU.”
Este acceso al mercado estadounidense le ha producido ganancias significantes a los productores mexicanos con acceso al capital extranjero. Sin embargo, también ha expuesto al país a las recesiones de la economía estadounidense. Esto lo refleja la recesión que todavía afectó a México durante la crisis económica actual, durante la cual los consumidores en EEUU se apretaron el cinturón y por lo tanto dejaron de comprar productos mexicanos. Aunque la economía mexicana está creciendo de nuevo, todavía no está al par de otras economías latinoamericanas y de países emergentes. Sin duda que una política fracasada y la incapacidad de pasar reformas urgentes han contribuido a los problemas económicos de México. El país no ha podido reproducir el éxito de Chile en cuanto a combinar el crecimiento a base del libre mercado con una política pública responsable.
Demografía y cohesión política
Una tercera razón por la cual Chile ha podido desarrollar su economía de una manera más eficiente, más rápida y más sostenible que México es la demografía. La población de Chile es relativamente pequeña- el país tiene 17 millones de habitantes- lo cual le ha permitido al liderazgo político unir a la ciudadanía en torno a una estrategia común de desarrollo. También influye el hecho que 80% de los chilenos viven en áreas urbanas, mientras que el 40% vive en Santiago o en sus alrededores, lo cual le permite a los políticos diseminar información rápidamente acerca de las metas, estrategias y éxitos económicos del país.
La cohesión social y étnica también han reforzado el programa de desarrollo general. Más de 90% de la población de Chile es categorizada como “blanca” o “mestiza,” el resto siendo indígenas. Ciertamente, las minorías, y especialmente los indígenas que viven en las zonas rurales son discriminados e ignorados por parte de los políticos y funcionarios oficiales. Sin embargo, Chile no ha tenido la tensión social que divide a otros países latinoamericanos como Bolivia o México.
La tranquilidad social permite que exista la unidad nacional, lo cual le permite a los políticos obtener apoyo para sus propuestas. Ciertamente, muchos chilenos se enorgullecen de que su país haya adoptado el “modelo noruego” del manejo de los recursos naturales y de la riqueza, según el cual los gobiernos invierten las ganancias de la exportación de productos básicos en campos como la educación, la salud, la infraestructura y otros programas sociales diseñados para beneficiar el bien común a largo plazo. Con el tiempo, los chilenos han llegado a esperar resultados positivos de los políticos que eligen, más allá del partido político que representan. Por ejemplo, la mayoría de votantes y analistas esperan que el nuevo gobierno conservador de Sebastián Piñera mantenga el modelo de desarrollo establecido, el cual apoya la mayoría de la población por los beneficios que le brinda.
“Chile no ha tenido la tensión social que divide a otros países latinoamericanos como Bolivia o México.”
México, por el otro lado, enfrenta unas circunstancias distintas. Su población es mayor a los 100 millones de habitantes, y las ganancias que se lograron gracias a las reformas a favor del libre mercado se acumularon de acuerdo a diferencias raciales y de clase social. El descontento que esto causó puede explicar el surgimiento de movimientos indígenas radicales como el ejército Zapatista en Chiapas, el cual se opone a la liberalización económica y a la implementación del NAFTA desde 1994.
Radicales Zapatistas en México
La tensión política tampoco ayuda el desarrollo económico en el país. El hecho que Andrés Manuel López Obrador, perdedor en las elecciones del 2006, haya disputado la validez del proceso electoral y luego establecido un “gobierno paralelo” para oponerse al régimen del Presidente Calderón a base de la crítica al libre mercado crea aún más inquietud social, algo que escasamente contribuye al desarrollo de un modelo exitoso de crecimiento.
Por las razones ya enumeradas, podemos concluir que Chile, cuyo modelo de desarrollo se ha planeado sabia y eficazmente, disfruta de una posición más ventajosa al ingresar a la OCDE que México.
Autor: Daniel Balke
Daniel Balke es experto en el tema del comercio entre EEUU y la región andina. Ha trabajado como asistente de programa en el Inter-American Dialogue en Washington, D.C, concentrándose en la política legislativa de EEUU frente a América Latina. También fue el corresponsal legislativo en la oficina del Senador Jeff Bingaman (Demócrata de Nuevo México) y un organizador de la campaña presidencial de Barack Obama en el estado de Nuevo México. También es candidato a un M.A en Estudios Latinoaméricanos de la Universidad de Georgetown.