La igualdad de oportunidades en una sociedad abierta se contrapone con una sociedad clasista, cerrada y dominada por poderes fácticos que tienen la influencia suficiente para decidir a quienes se promoverá y a quienes se les negará hasta la sal.
El sistema que emplean algunos partidos políticos que consiste en pagar con puestos de trabajo en la administración del Estado a sus incondicionales, pertece al sistema de sociedad cerrada aunque prediquen la igualdad de oportunidades.
Si ya hay una voluntad de contar con una legión de estómagos agradecidos para sostener la estructura de poder de un partido político, ¿cómo se puede esperar juego limpio de ese partido político?

Los valores de una sociedad sin valores son el atropello de los derechos de las personas, el abuso, la falta de respeto sin miramientos, la desconsideración, la humillación, el daño, la burla, la falta de empatía y sobretodo el creer que las obligaciones son para incumplirlas.
Las personas fallan cuando dejan de transmitir valores a sus menores creyendo que se los dará el Estado en los colegios.

Una sociedad sin valores es una sociedad en estado de putrefacción.