Si una persona se pone a manejar un vehículo en estado de ebriedad es un irresponsable total, como tampoco es aceptable que cada uno maneje saltándose todas las normas y señales.
Ya es hora que el respeto por las normas, la conciencia cívica, el respeto por la vida, el cuidado del entorno se apoderen de la mentalidad de los chilenos.